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Halkí – Tragea – Naxos

Halkí se encuentra en el centro de Naxos y está a sólo 20 minutos en coche de la Jora, la ciudad principal y el puerto de la isla El pueblo, situado en el corazón de la Tragea, el triángulo, es conocido también como Drimalias, palabra del griego clásico que significa ‘bosque de los olivos’. Los olivos de la Tragea datan de hace varios siglos, del periodo veneciano de Naxos. Son árboles con una carga simbólica muy fuerte, no sólo del mar Mediterráneo, sino también de la herencia de la isla de Naxos. No es de sorprender que Katharina Bolesch y Alexander Reichardt hayan adoptado el pez y el olivo como los motivos recurrentes de su trabajo.

Halkí está sembrada de iglesias bizantinas y de villas neoclásicas de los antiguos mercaderes de la región. Sus fachadas únicas y erosionadas por el paso del tiempo dan un toque único a la pintoresca atmósfera de la ciudad. Estos espléndidos edificios son testimonio de la larga historia de Halkí como capital de la isla y centro de comercio, posición que la ciudad mantuvo desde la época bizantina y veneciana, hasta mitades del siglo XX, cuando el pueblo fue prácticamente abandonado después de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil Griega.

Hoy, con el telón de fondo de la tradición y de la cultura cicládica, Halkí vive un dulce renacimiento. En Halkí se encuentra la destilería Vallindras, la más antigua de la isla, que vela por la tradicional producción del kitron. Alrededor de la destilería y de la Galería de Fish & Olive hay una pequeña red de tiendas, cafeterías y restaurantes, entre los que se encuentra el inigualable Era que fabrica deliciosas confituras y la famosa especialidad griega de frutas confitadas llamada “dulce de cucharita”.
El acogedor kafeneion del pueblo es el corazón de la vida de Halkí, un pueblo naxiota que ha renacido como lugar de trabajo artesanal impregnado de un milenario pasado cicládico.